CAPÍTULO 92. Un Incendio Bajo el Agua.
Valentina despierta horas después. La cabeza le pulsa con un dolor sordo. La imagen de Luca y el sofá de cuero es lo último claro. Se siente avergonzada y estúpida.
Ana está sentada en una silla junto a la cama, durmiendo. Al escuchar el leve movimiento de Valentina, se despierta de golpe.
—¡Valentina! ¡Gracias a Dios! —exclama Ana, se acerca para darle un abrazo cauteloso.
—¿Qué... qué pasó? —pregunta Valentina, su voz áspera.
—Tranquila, mi niña. Estás en casa. Alejandro te trajo. Estaba muy a