CAPÍTULO 91. Refugio de amor.
Alejandro conduce hasta el barrio de Luca Moretti con una furia fría que casi lo anestesia. Cada semáforo, cada coche lento, es una ofensa personal. Aparca de golpe. Sube los escalones del edificio sin molestarse en saludar al vigilante de turno y toca el timbre del apartamento de Luca con la rabia contenida en sus nudillos.
La puerta se abre de inmediato.
Luca Moretti está en la entrada. Lleva una camiseta de cuello V color carbón y pantalones casuales, con el pelo ligeramente despeinado, como