CAPÍTULO 79. Algo nuevo para Valentina.
El silencio los envuelve durante horas. El calor de sus cuerpos, el vaivén de la respiración, todo se confunde hasta que el sueño los vence.
Valentina comienza a moverse, incómoda en el sofá. Alejandro abre los ojos y se incorpora un poco, sonriendo ladeado:
—Perdón, Valentina… casi no te dejo respirar.
Ella lo mira con una sonrisa traviesa mientras se incorpora lentamente:
—Ah, ¿sí? Yo diría que estabas disfrutando demasiado y me olvidaste.
Él arquea una ceja, divertido:
—¿Yo? Nunca. Solo me a