CAPÍTULO 76. El Compromiso esperado.
Valentina marca el número con manos ligeramente temblorosas. La línea suena unos segundos antes de que una voz familiar atienda.
—Hola, Valentina —dice Graziella, con ese tono cálido y maternal que siempre la calma.
—Hola, Graziella. Solo quería avisarte que salgo para allá en pocos minutos —responde Valentina, intentando que su voz suene más firme de lo que se siente.
—Perfecto, nos vemos entonces —contesta Graziella—. Ten cuidado en el camino.
—Sí, gracias. Nos vemos pronto.
Tras colgar, Vale