CAPÍTULO 68. Verdades a la luz
Valentina ya está en el hospital. Ana la acompaña, temblorosa, mientras los médicos la preparan para la intervención. La conectan a monitores, revisan sus signos vitales y la trasladan rápidamente al quirófano. Ella apenas puede hablar, el dolor y la debilidad le roban la voz, pero antes de que se la lleven logra tomar la mano de Ana y susurrarle:
—Avísale a mi papá… dile que estoy aquí.
Ana asiente con lágrimas contenidas, viéndola desaparecer detrás de las puertas blancas. El diagnóstico es d