Capítulo 93.
«En TerraCore»
«En la oficina de Lysandro»
—¡Malditos cobardes! ¡Hijos de puta!—, gritó Lysandro totalmente enojado y golpeando la mesa de su oficina con el puño antes de hundir la cabeza entre sus manos.
Estaba solo, rodeado por el silencio de una oficina que se sentía más como una jaula que como un lugar de trabajo.
Sus codos estaban enterrados en la superficie del escritorio y sus dedos se hundían en su cabello con una desesperación que lo estaba consumiendo por dentro.
La rabia de la vot