El silencio se alarga entre nosotros. Su mirada me devora, esperando.
—¿Por qué me preguntas eso? —murmuro, apenas un hilo de voz.
Damon ladea la cabeza, divertido.
—Porque quiero saber hasta dónde llega tu compasión, mariposa. Quiero ver si el miedo que sembró Viviana es más fuerte que lo que sientes aquí —con un movimiento repentino, roza mi pecho, justo sobre mi corazón.
Mi piel se eriza.
—Eso es injusto —susurro, dando un paso atrás.
Él avanza, cerrando la distancia otra vez, acorralándome