CAPÍTULO 51

POV ALEKSEY ROMANOV

Asentí sin mirarlo. Ya no me importaba su voz. Solo una cosa me interesaba.

Fui hacia la puerta del baño y la abrí de golpe. Sin llamar. Sin permiso.

Era mi casa. Mí mujer, y necesitaba verla viva.

Las dos se giraron al mismo tiempo. La enfermera me lanzó una mirada entre el susto y la incomodidad.

Pero Vittoria…

Dios.

Ella me miró como si acabara de verla resucitar.

Estaba en la bañera, con el cuerpo cubierto por agua tibia y algunas esencias flotando en la superficie. Su piel seguía pálida, pero viva. Con ese aire etéreo que parecía no pertenecer del todo a este mundo.

—¿Qué haces aquí? —preguntó en un susurro, débil. Dulce.

Esa voz. Su voz.

Pude haber muerto en ese instante.

—Sal —ordené a la enfermera, señalando la puerta sin apartar la mirada de Vittoria—. Yo me encargo.

—No. No me vas a bañar.

—Sal —repetí con más firmeza.

Esta vez, obedeció.

Cuando la puerta se cerró, Vittoria bajó la mirada.

—No quiero tenerte cerca. No quiero que me veas desnuda. No quiero
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App