POV VITTORIA ROMANOVA
Había pasado una semana desde que desperté, y dos días desde que Aleksey se había ido.
No me explicó mucho, solo dijo que era una urgencia familiar.
Me imaginé mil escenarios, pero conociendo la clase de familia a la que pertenecía, probablemente no era ninguno de los que mi mente inocente podía prever.
Seguro era algo peligroso. Mortal, incluso.
Suspiré al revolver la comida que tenía enfrente. El tenedor solo movía los ingredientes como si esperara que, en algún momento,