POV VITTORIA ROMANOVA
Había pasado una semana desde que desperté, y dos días desde que Aleksey se había ido.
No me explicó mucho, solo dijo que era una urgencia familiar.
Me imaginé mil escenarios, pero conociendo la clase de familia a la que pertenecía, probablemente no era ninguno de los que mi mente inocente podía prever.
Seguro era algo peligroso. Mortal, incluso.
Suspiré al revolver la comida que tenía enfrente. El tenedor solo movía los ingredientes como si esperara que, en algún momento, dejaran de estar allí.
—Con todo respeto, joven Vittoria, debería comer. —Alcé la vista para ver a Milana parada cerca de mí, con las manos entrelazadas y una expresión preocupada—. Aún está muy débil. Tiene que reponer fuerzas.
—Tienes razón, pero no tengo hambre. —Me levanté lentamente de la silla—. Comeré después.
—Me temo que no podré dejarla salir del comedor hasta que acabe todo su plato. Órdenes estrictas de su esposo.
—Bueno… él no se va a enterar —repliqué con una sonrisa suave, como s