POV VITTORIA ROMANOVA
Al abrir los ojos esa mañana, lo primero que vi fue su rostro bañado por la luz tenue que entraba a través de las cortinas. Parpadeé lentamente, tratando de enfocarlo bien, y sentí un leve tirón en mi abdomen, como si algo dentro de mí respondiera solo a su presencia. Su cabello caía sobre la frente de manera desordenada, como si el sueño le hubiese acariciado la cabeza durante horas. Pude notar con detalle sus pestañas largas, la forma recta de su nariz, algunos pequeños