Sábado por la mañana. Nueve días hasta el testimonio.
Desperté encontrando a León ya despierto. Mirando el techo con expresión pensativa.
—¿Cuánto tiempo llevas despierto? —pregunté.
—Un par de horas. No podía dejar de pensar.
—¿En qué?
—En el testimonio. En todas las formas en que podría salir mal.
—¿Cómo qué?
—Como que Patricio tenga abogados tan buenos que destrocen tu credibilidad. Como que la fiscalía no tenga suficiente evidencia. Como que todo esto sea para nada.
—O podría salir bien. Pa