Miércoles por la tarde. Cinco días hasta el testimonio.
Había pasado la semana trabajando desde casa. Videollamadas. Revisión de documentos. Preparación con los abogados para el testimonio del lunes.
Rodrigo Sánchez, el abogado principal, había venido a la casa dos veces para repasar las preguntas que la fiscalía probablemente haría. Y las que los abogados de Patricio definitivamente harían.
—Van a intentar desacreditarte —había dicho—. Van a decir que tienes motivación vengativa. Que fabricast