La ceremonia civil duró exactamente doce minutos.
Registro Civil. Oficina pequeña. Un funcionario que leyó el texto legal sin emoción. Dos testigos de León que no conocía. Sara a mi lado, apretando mi mano.
—¿Acepta usted a León Valverde como su esposo?
—Acepto.
—¿Acepta usted a Abril Villalba como su esposa?
—Acepto.
Firmas. Sellos. Certificado oficial.
—Los declaro marido y mujer.
No hubo beso. Solo un apretón de manos. Profesional. Frío. Exactamente lo que era: una transacción.
Sara me abraz