Fiji:
Realmente no vi mucho de la ciudad capital, Suva, porque no había acabado de bajar del jet y ya Alexis me estaba metiendo en un coche.
Esa semana la pasamos en una casa en la playa, aislada y completamente sola para nosotros.
A pesar de que no sé cocinar ni para salvar mi propia vida, él se las ingenió para que nos mantuvieran alimentados. A diario venía gente de no sé dónde y nos traían los alimentos recién cocinados.
Estuvimos comiendo el kakoda que se prepara con mahi-mahi (pez limón)