ESTE CAPÍTULO CONTIENE ESCENAS FUERTES DE SADOMASOQUISMO.
Se recomíenda la discreción del lector.
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30-12:
Moscú:
—Esta vez hagamos algo diferente.- susurró Eván, ofreciéndole las esposas a Ludmila.
La sumisa lo miró azorada.
—¿Usted quiere que yo lo espose, amo?
—Así es. Cambiemos de rol, solo por esta noche, y veamos qué sucede. Yo seré el esclavo y tú la ama.
Él juntó sus muñecas por delante, ofreciéndoselas. Ludmila no se hizo de rogar, colocando las esposas y ajustándolas fuertemente.
—N