Destrucción II: CAPITULO FINAL.
Sofía:
La Ciudadela está desierta.
Los trabajadores están liberados por la celebración del triunfo del Don, la señora Nikola continúa en Rusia y todas las sumisas con ella.
A excepción de unos veinte guardias no queda nadie protegiendo el lugar.
La única persona que ha quedado en la enorme pila de rocas en medio de la nada es el médico, y él nos recibe con asombro.
—Quítele el implante anticonceptivo, doctor.- ordena Ludmila, apuntándole directamente con un arma.
—Sus efectos dejaron de funcion