Despacho de Alexis en el cubil:
Tres semanas antes:
Yelana estaba sentada frente a él, meciendo su pierna impacienciente.
—Pediste verme, ¿ qué ocurre?
—Estoy cansado de que te entrometas en mi vida sexual, Koroleva.- comentó Alexis.
—Sabes por qué lo hago.
—Entre nosotros no hay nada, Yelana. Desde hace años no somos más que cabeza de familia y segunda al mando, y lo sabes.
—Podríamos volver a ser lo que fuimos, Alex. Si tan solo me dieras la oportunidad.
—Me traicionaste.
—Me dejé cegar por l