Capítulo veintinueve. Trampa
Donna
¡¿Qué me pasa?!
Ese desgraciado, cara de mono… infame, me ha cerrado la puerta de nuevo. Y menos mal que lo hizo de ese modo porque lo habría tocado, eso no debió pasar porque no debe haber ese tipo de tensión entre nosotros, yo lo detesto y en este momento ni siquiera soy su amiga, ni la peor amiga soy para que me llame la atención su torso mojado y deliciosamente suave al tacto…
¡Basta, basta Donna!
Me cacheteo mentalmente para volver a mi estado normal donde “odio a Jake”, en lugar de