Capítulo treinta y siete. Tropiezos
Donna
Clavo el freno de nuevo al escuchar las palabras de Jake. Yo quiero terminar el viaje en paz, pero él no ayuda en nada con sus comentarios que ponen rara la situación ¡peor de lo que está!
A Dios gracias, en este momento lleva puesto el cinturón de seguridad. Cierro los ojos, no quiero verlo para no descubrir que se hubiera lastimado. Pero no sucedió, contrario a ello su expresión es de molestia. Sonrío ensenando todos los dientes, ofreciendo una disculpa silenciosa para que no grite. Y r