Capítulo treinta y seis. Vergüenza
Donna
Amanece más rápido de lo previsto o, debe ser que después de haberme sentido rechazada…
Pero ¿qué mierda? Jake me rechazó anoche de plano con la mala excusa de que no me quería lastimar de nuevo. Eso se lo creerá otra, pero yo lo conozco demasiado para que me suelte esa porquería y luego se levante en la mañana, fresco como una lechuga. No me ha mirado en ningún momento y eso solo quiere decir que sabe la cagó de manera olímpica.
¡Bien, que se la casque ahora! Porque fue el primer y único