Después de abrazar y dormir a la señora Luciana me dirigí a mi habitación y me di cuenta que Paula estaba dormida. Ella también accedió quedarse en la mansión con nosotros mientras la señora Luciana se recupere. Busque entre mis pertenencias la carta que escribió mi madre y la leí estaba decidida a saber la verdad de una vez por todas.
"Natalia, mi amor. Te he amado desde el primer momento en que te vi, desde que te cargué entre mis brazos. Pero necesito decirte la verdad. Te mentí. Tu mamá n