Hace más de una semana que Adrián ha estado en reposo, y hoy finalmente le dieron el alta. Durante todo este tiempo, me he dedicado por completo a atenderlo, prepararle el desayuno, el almuerzo y la cena, además de acompañarlo en cada momento que lo necesitaba, incluso compartiendo la cama con él para asegurarme de que descansara bien. Sin embargo, a pesar de la cercanía, no he vuelto a entregarme a él de la misma manera que antes. La culpa por haberlo herido sigue pesando sobre mí, impidiéndom