Todos pensaron que Alejandro no tenía autoconfianza.
Vicente empezó a flaquear, tocó a Quiana y le preguntó: —¿Apuestas por el señor Bucham porque tienes mucha confianza en él? Llevo seis años boxeando aquí y no he visto a nadie que pueda derrotar a Ismael.
Quiana contestó: —Claro que no, simplemente porque es mi amigo y le daría vergüenza no tener a nadie apoyándole. Además, no llevo mucho dinero encima, así que si pierdo, pues pierdo.
Vicente no sabía qué contestar.
Quiana le miró unos instant