—Pero Alejandro es un invitado, tendrás que dejarle dar el primer puñetazo.
Valentín pensó que Ismael ganaría. Aunque Quiana apostó una pequeña cantidad, seguía siendo mejor que nada.
Alejandro sonrió y dijo: —No tiene que ser así, Ismael y yo estamos compitiendo, tenemos que jugar limpio.
—Quiana, ¿cuánto habéis apostado?
Quiana extendió la palma para mostrársela a Alejandro y dijo: —Sólo un poco. Vicente y yo no tenemos mucho efectivo, así que tienes que esforzarte al máximo y tratar de ganar