Tiró de ella hacia la caja, dejándole sentada, y le dijo: —Voy a preparar la comida.
—¿De verdad vas a cocinar? —preguntó Isabela después de un instante.
Acababa de decir eso a propósito, para que Callum entendiera que era ciega y que tenía muchos inconvenientes en la vida, y que se vería arrastrado por ella si se iba a estar con ella. Quería que se rindiera la idea de perseguirla.
—Quiero que pruebes los platos que cocino.
Callum se agachó y le susurró al oído: —Dicen que si quieres conquistar