sospechas
La mesa quedó en completo silencio, Agense miró con preocupación a Leandro, quien me estaba mirando fijamente con los nudillos blancos.
El ambiente se puso tenso, lo que faltaba para arruinar el día. Tenía sentido de todas formas: los mareos y repentinas náuseas, al igual que el retraso en mi período, pero no podía hacer nada al respecto, esto salió por completo de mis manos.
—Bien, estoy un poco cansada realmente, así que iré arriba a descansar. Buenas noches y muchísimas gracias