Día unoGracias a Leandro había tenido un vuelo ameno; creía que todo lo malo que estaba pasando se acabaría pronto.Hablamos un poco de lo que ocurriría, dónde estaría ubicado, cuántas personas habría y que Agnese probablemente llegaría el mismo día de la boda a Italia.No sabía qué estaba planeando, y la verdad tampoco quería saber. Si me enteraba de algo era probable que los nervios estuviesen de punta.Desempacar mi maleta y darme una ducha quizás fue lo más relajante de tod