Santiago se burló, ¡qué actores!
—Oye, ¿de qué te ríes?— Mónica le fulminó con la mirada—. ¿Te hace gracia? En serio.
La mirada de Santiago era profunda, mirando a la pareja como si fueran idiotas.
Mónica, al ver su marido cobarde, bien lo haría ella misma.
Así que se lamió los labios, subió el volumen de su voz al máximo y escupió las palabras con claridad:
—¡Ya que vienes a vivir con nosotros, hay algunas reglas para ti! Con esto, no tienes ningún problema, ¿verdad?
Santiago negó con la cabeza