Soledad respiró hondo e intentó lo más posible para tranquilizarse, esbozando a duras penas una sonrisa.
La Reina Clara se distrajo un momento, por alguna razón recordó de repente cuando conoció a Luna.
Tenían una edad similar y solían seguir a sus mayores a diversas fiestas. Ella era una dama palaciega, mientras que Luna era un poco rebelde en la familia real, siempre haciendo algo escandaloso.
Cada vez que hacía algo que sacaba de quicio a la gente, los maestros de la familia real ejercían su