¡Ese fue el golpe mortal que le dio ella!
—Hugo... — Apretó los dientes y dijo con fiereza—, ¡Te lo mereces! Has jugado con mis sentimientos, me has estafado con mi dinero y has secuestrado a mi hija. Jeje, ¡ El Diosno te dejará en paz!
—Justo ahora... ¡Fuiste tú quien me pateó aquella vez, este bebé no puede vivir! ¡Fuiste tú quien mató a tu bebé, fuiste tú!
Hugo soltó un rugido y levantó su pistola.
Justo cuando estaba a punto de disparar, el sonido de una sirena quejumbrosa llegó desde una c