Tuvo una sonrisa de triunfo en la cara de Polo.
El sonido de las risas de los hermanos de Lucía llegó desde el salón.
Miró dentro y encontró a varias de las jóvenes criadas de la familia reunidas en torno a Emilio, cuidándole extraordinariamente bien con café con leche y bocadillos.
Aquellas criadas tenían una luz en los ojos.
Polo rió suavemente, Emilio ya no era el mismo de antes. Recordaba cuando era un chico herido por los matones del colegio, llegaba a casa de su hermana en mitad de la noch