—Oh, no estábamos hablando de nada importante. —dijo Ana Ramírez con calma. —Solo estábamos reflexionando sobre cómo el tiempo pasa volando. Cuando uno envejece, realmente tiene que cuidar su salud.
—Mamá... —Lucía García mordió su labio. La pregunta estuvo en su mente por un tiempo, pero le costó decidirse a hacerla.
—¿Ya te has encontrado con tío Ramírez?
Ana se sorprendió y asintió suavemente. —Sí.
—¡Es demasiado increíble! —Lucía la miró con asombro y sonrió. —Mamá, ¿sabes qué? Siempre he qu