Brenda Cruz sonrió, fingiendo su personalidad habitual como si fuera un chico.
Aunque hoy, en un acto sin precedentes, llevaba un vestido a cuadros.
—Vaya, ¿hay algo que no puedas decirme? —Brenda le dio palmaditas en el hombro. —Es raro verte tan indeciso.
Juan frunció los labios y susurró. —Brenda, ¿realmente me consideras tu mejor amigo?
Brenda se quedó atónita por un momento, luego asintió apresuradamente.
—¿Somos... buenos hermanos?
—Ja... —Brenda sonrió de manera un tanto forzada, pero res