Quería reprocharse a sí misma lo que había hecho, pero la verdad era que lo había disfrutado.
Era su esposo y no había un delito especial en tener intimidad.
Sabía que el embarazo le hacía tener las hormonas un poco más alborotadas de lo normal, así que había decidido echarle la culpa a eso. Era más fácil que asumir que su memoria era de corto plazo y había decidido olvidar las cosas más importantes que la mantenían alejada de este hombre que ahora dormía a su lado.
Se levantó con cuidado, inte