—Quiero que antes de regresar vayamos primero a un lugar —pidió Rubí de camino a casa.
—Señora, tengo órdenes de no…
—¡No me importan las órdenes que tengas, Ana! ¡Quiero ir a un lugar y no vas a impedirmelo! —se impuso sin querer aceptar un no como respuesta.
Ana suspiró porque sabía que la sesión de terapia no había resultado como lo esperaba. En lugar de que Rubí estuviera de mejor ánimo, su estado empeoró.
—Bien. Como quiera.
Ana le hizo una seña al chófer para que siguiera las indicaci