Capítulo 93. Ivy muestra los dientes
La noche había caído con un silencio tan denso que parecía tener peso. Verona me dejó en la entrada secundaria de la mansión Salvatore sin un solo comentario más. Ambas sabíamos que el secreto que acabábamos de cargar era una bomba con la mecha encendida. Dante sentiría el olor del humo. Y yo… yo aún tenía el pulso acelerado por la voz de Ethan resonando en mis huesos.
No intenté entrar por la puerta principal. No podía enfrentar a Dante todavía. Aún tenía en la piel el eco de sus manos de la noche anterior… pero también sus prohibiciones, sus órdenes, sus miedos. Y mi traición recién cometida.
Caminé rodeando la mansión, siguiendo un sendero de piedra iluminado apenas por faroles antiguos. El frío de Roma me mordía la piel a través del abrigo, pero mi mente estaba en otro lugar: en la cápsula, en el holograma azul, en esa frase que parecía susurrada desde un sueño roto.
TE ESTOY LLAMANDO
SIGUE EL PULSO
Me detuve un segundo. El aire se volvió más frío aún. Más pesado. Como si el invi