El cambio no fue visible de inmediato, pero empezó a sentirse.
No como una ruptura, ni siquiera como una variación clara que pudiera señalarse con precisión, sino como una densidad distinta en el ambiente, una ligera resistencia en lo que antes fluía sin esfuerzo, como si el sistema, sin perder su forma, hubiera empezado a sostener algo más de lo que era evidente en la superficie. El aire seguía siendo frío al caer la tarde, ese frío seco que se filtra entre la ropa sin llegar a incomodar del t