La revisión ampliada no produjo fracturas internas, pero sí una consecuencia inmediata: la necesidad de diseñar un contrapeso estructural a la propia capacidad del núcleo. No como gesto de desconfianza, sino como requisito de legitimidad sistémica.
La conclusión no fue celebrada. Fue asumida. En términos técnicos, el núcleo seguía operando con integridad verificable, principios activos y trazabilidad completa. Pero la magnitud de la capacidad integrativa de la fisura había superado el umbral do