El silencio dentro de la mansión era pesado, casi tangible, como si las paredes mismas contuvieran la respiración de secretos demasiado antiguos para ser pronunciados. Cada paso de Zoe resonaba en los pasillos vacíos, un eco que parecía recordarle a cada instante lo que ya no podía ignorar: el poder que había dentro de ella. No era solo memoria, ni resiliencia, ni simples instintos de supervivencia. Era algo más profundo, más visceral, algo que Ethan había escondido con extremo cuidado, calcula