En los días que siguieron comencé a notar que el cambio ya no se limitaba a los márgenes, ni a esos espacios intermedios donde las transformaciones suelen incubarse antes de adquirir forma visible, sino que empezaba a rozar el núcleo operativo de la institución, y esa cercanía produjo algo que hasta entonces no había aparecido con claridad: una respuesta organizada. No fue una reacción abrupta ni una declaración alarmista, sino un ajuste casi administrativo que, sin embargo, revelaba incomodida