**CAMILA**
El murmullo de las voces en la academia se mezcla con el eco metálico de los pasos. El lugar huele a caucho gastado y a esfuerzo, como si las paredes guardaran las horas de sudor de todos los que pasaron por aquí. Henry camina a mi lado, su hombro rozando el mío cada tanto, como si esa pequeña fricción fuera suficiente para recordarme que no estoy sola.
—Los entrenamientos aquí son distintos —me dice, bajando un poco la voz, casi como si quisiera que fueran palabras solo para mí—. No