Cuándo el calor de la discusión pasó y dió paso al buen juicio, Bruno pudo darse cuenta que no estuvo nada bien en hablarle así a su luna Rafaela, ella estaba emocional si, pero no era su culpa, era el embarazo el causante de todos sus cambios de humor, al Alfa por unos momentos lo sobrepasó el mal humor de la mafiosa y dijo cosas que no debía
No voy a dejar a mi luna, Adriano, eso Jamás va a pasar, en ésta ocasión su carácter y el mío salieron a la superficie y no lo supimos controlar, pero es