Mi luna es mía, solo mía

El médico recibió al cachorro que lloraba a pulmón abierto, Bruno besaba la frente de Rafaela con mucho amor, la mafiosa estaba tan cansada que no tuvo las fuerzas para rechazarlo

Rafi estaba exhausta, había dado todo de sí para que su bebé naciera, tener a Bruno ahí la descolocaba, ¿si ya tenía otra mujer por qué insistía en no separarse de su lado? ¿sería por su cachorro? ¿era el bebé lo único que le importaba al Alfa?

¡Felicidades señores Ferragamo! ¡son padres de una hermosa niña!. - el doc
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP