El Alfa Mariano, había malinterpretado la situación con su luna, estaba ahí en ese bar sufriendo por el desprecio de su amada Esmeralda, hacía su cachorro, bebía del licor como si fuera agua pura, quería anestesiar su dolor y decepción
— ¿Puedo sentarme a tu lado? aquellos hombres me están acosando, prometo no molestarte — la hermosa mujer peliroja se acercó al Alfa, Mariano tenía un aura muy peligrosa, pero eso pareció importarle poco a la sensual mujer
— El Alfa levantó los hombros indiferent