En el bar, los borrachos hombres yacían en un charco de su propia sangre, habían cometido el peor error de su vida al provocar al temible Alfa Mariano Ferragamo y estaban pagando las duras consecuencias, seguro que si sobrevivían quedarían lisiados por el resto de su existencia
— Afuera, la sensual peliroja, Alexis, agradecía al apuesto hombre mientras que lo besaba apasionadamente, Mariano cometió el error de no rechazarla, el alcohol y el dolor de sentirse rechazado por su luna, no lo dejaron