DOCE AÑOS DESPUÉS
Bruno
Estoy tomando una tasa de café en mi despacho, ayer quedaron los días en que la mansión Ferragamo era alegrada por las risas infantiles de nuestros cachorros, eran tan adorables y hermosos, todavía me cuesta creer que hayan pasado ya doce años y esos cachorritos sean ya unos adultos perfectamente preparados
Mi luna está feliz por tenerlos de vuelta, Rafaela sigue siendo tan hermosa cómo siempre, el tiempo es como si no pasará para nosotros, eso será así por toda la eterni