Los votos de amor entre el Vampiro Vladimir y la Alfa Bruna, fueron conmovedores, la luna Rafaela no pudo evitar derramar unas cuántas lágrimas, al igual que el mafioso Venus, el ave fénix Tharius, dijo muy hermosas y especiales palabras a Isobel, las dos novias no podían parar su llanto, estaban demasiado sensibles
Apenas salieron de la iglesia todo el mundo felicitaba a las felices parejas que ahora ya eran oficialmente esposos, una limusina se encargo de llevarlos al castillo Ferragamo para