Cinco inviernos
Ariana Prescott
El tiempo pasó sin pedir permiso.
Lo juro, hubo días en que sentí que los minutos no avanzaban, noches eternas entre biberones y llantos, mañanas en que apenas podía sostenerme en pie… y, sin embargo, cuando me detuve a mirar, ya habían pasado cinco inviernos.
Cinco inviernos desde que dejé Nueva York.
Cinco inviernos desde que aprendí a ser madre de dos.
Cinco inviernos desde que intenté enterrar a Elián en lo más hondo de mi me