Sombras del pasado
Ariana Prescott
El fin de semana se fue rápidamente y el lunes me alcanzo de manera ruidosa y estridente.
La mañana amaneció pesada, como si la noche hubiera depositado una roca sobre mi pecho. Preparé el desayuno de los niños casi en automático: jugo, cereal, tostadas. Luca y Eliana reían peleando por la misma cuchara azul, como siempre, ajenos a la tormenta que yo cargaba por dentro.
El mensaje seguía allí, ardiendo