Mundo ficciónIniciar sesiónLa primera ecografía
Ariana Prescott La vida empezaba a tomar una forma distinta. No es perfecta. No es fácil. Pero distinta. Me levantaba temprano, desayunaba con mi padre o, si él ya había salido, con alguno de mis hermanos que hacía escala en casa antes del trabajo. Caminaba hasta la parada del bus con un café descafeinado entre las manos, me sentaba siempre en el mismo asiento y miraba por la ventana cómo Toronto despertaba. En la oficina, había aprendido a






